Los juegos Horror se construyen sobre miedo, tensión y una sensación constante de peligro. El jugador no solo reacciona rápido: escucha sonidos, observa espacios oscuros, sigue pistas ocultas y espera sucesos repentinos. El objetivo puede ser escapar, sobrevivir o encontrar una salida de un edificio, una habitación o un laberinto inquietante.
Esta etiqueta puede incluir laberintos de terror, juegos de escape, escenas de supervivencia, momentos jumpscare, escuelas abandonadas, casas oscuras, hospitales misteriosos y mecánicas para esconderse de un monstruo. Algunos juegos se centran más en la atmósfera y la exploración, mientras que otros crean sustos repentinos, persecuciones y presión de tiempo. En los horror games, la clave no es solo asustar, sino construir y mantener la tensión.
Al elegir, conviene fijarse en la comodidad de la cámara, el diseño de sonido, la iluminación, la claridad de las pistas y si los jumpscares se usan en exceso. Para una pausa corta funcionan bien juegos de escape simples y escenas arcade de miedo. Para jugar más tiempo, resultan más interesantes la exploración, los puzzles, los puntos de guardado, el comportamiento enemigo y un miedo que venga del lugar y la historia, no de sustos aleatorios.



















